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Octubre en primavera

Algo pasa con octubre, con sus lunas, con sus cielos de atardeceres calmos, con la sensación de final de año que ya viene pero aun no llega, con los ciclos del tiempo dándonos permanentes vueltas. Algo ha pasado con mi corazón en octubre repetidas veces, una especie de grieta que se abre para dejar pasar los vientos suaves de otras personas, una sensación de fragilidad que se deja acariciar aunque finalmente no se rompe. Hace un tiempo caí en la cuenta de que me enamoro en octubre, una vez y otra, y luego de nuevo de las mismas personas, en octubre abro los ojos, permito las sonrisas. Siempre había pensado que tenía qué ver con la madurez del otoño, con sus hojas que suenan debajo de los pies, los atardeceres rojos, el ambiente que comienza a enfriarse, el viento, ese viento que despeina, acaricia, recuerda que es posible sentir sobre cada centímetro de nuestra piel. El otoño me hace feliz, atesoro dentro de mis mejores memorias los años en la universidad cuando entre la Facultad de Ar...

Palabras de sabores

Escribo, sí, escribo largas cartas en estos días, voy palabra a palabra trazando las rutas de mis afectos, de mis cercanías, desde la otra orilla, botellas de colores con mensajes cifrados en sus entrañas frías. Gitana, lanzo hechizos de palabras en esas botellas azules sin esperar que lleguen a ninguna orilla, pero sabiendo bien que serán leídas. Embrujos para mis lectores, para los ojos que me han mirado con amor, con tristeza y con ira; para las miradas de afecto pongo en mis palabras suave sabor de flores de naranjo fresco, para los de amor desmedido, apasionado apego, pienso en duraznos suaves, embriagados de veranos nuevos; para la ternura de los años largos, de los trayectos continuos, me he pensado siempre con el sabor cálido que las barricas de roble le ponen al vino, un poco amargo si se siente de más, pero siempre un abrazo a nuestros sentidos que si no ponemos atención en nuestro paladar nos puede pasar desapercibido. Tengo también en mis cartas saladas palabras para abrir ...

Delta de mar

Lejos, desde fuera Enamórate de mí ahora Más allá de la vista De tus ventanas inquietas Oraciones y responsos Pon sobre tus ojos mis cielos Para decirle a tu tiempo Lo mucho que te he dejado solo Saboréate mi piel distante Con caricias de mares adyacentes Largas, fluidas tangentes De otros navegantes ansiosos Siente ese lado frío En el que faltan mis labios Piénsate despacio Presa de tu propio hastío

Cronicas Seleccionadas

Para los que no tuvieron la amable suerte de leerme en las paginas de La Aficion de Milenio Diario durante la temporada mundialista, aqui encontraran con la etiqueta de Cronicas Seleccionadas todo lo publicado en esos dias.

Cronica final

Hoy Sudáfrica se despide de los ojos del mundo, cierra la fiesta del Mundial un campeón nuevo, la furia roja ha hecho vibrar de olés y vuvuzelas los muros del Soccer City, entre el público desbordado de fiesta hemos visto los rostros del pueblo y de la realeza junto al gran ícono vivo que es Nelson Mandela. Sentir, vibrar, inspirar, el tiempo de África ha sido un derroche de realidad, profunda, contrastante, apasionada, hecha para cantarse. Sudáfrica recibió la encomienda del Mundial con euforia, en el camino quedan los recuentos, las cifras finales, los costos inescritos y las capitalizaciones más allá de la cancha, pero lo cierto es que concluye la fiesta pero se ha dejado ya una puerta abierta, la mirada del mundo no puede hacerse a un lado después de haber tocado tan cerca la cálida realidad de una Nación levantada sobre la diferencia y fortalecida ahora en la lucha por la igualdad. Si algo hay en esta tierra es la capacidad de inspirar, sí, inspirar al mundo en la permanente sonri...

El veneno en la manzana de Sudafrica

Seduce, Sudáfrica se mueve suave, sonríe, es un placer a los ojos que impacta, hombres y mujeres de la población originaria son un sueño de sensualidad, las curvas arriesgadas de sus cuerpos, la forma caprichosa en que sus ropas muestran más que ocultar su piel oscura; bailan, entre tambores sus caderas se aceleran, despiertan los más simples instintos del juego sexual. Son naturalmente hermosos, poseedores de la fuerza primigenia de la atracción. Las mujeres negras en Sudáfrica son un derroche de deleites, el trenzado complejísimo de sus cabellos, esculturas de imposible estética que las coronan, reinas de ese cuerpo palaciego. Su sentido del encanto es extremo, hablan atemperando el aire con la calidez de sus labios, el ritmo acompasado de sus pasos canta canciones de encantamiento para quien las mira pasar. Abiertos al amor, en los bares de la celebración mundial, en las calles rebasadas por la mirada ávida de los turistas, esos hombres y mujeres salen a cazar; es fácil, enamorarse ...

Sabores exoticos

Para conocer un lugar hay que escuchar sus sonidos, tocar sus texturas, sentir en el viento los distintos olores que despertarán las estampas de la memoria, pero sobre todo, no es posible tener una impresión precisa de un sitio si no se han probado sus sabores, en Sudáfrica es necesario ausentarse un poco de la vorágine de los Fast food inherentes a toda aglomeración internacional, salir de las inevitables trasnacionales del consumo alimenticio y poder sentir un poco de los sabores locales. Sudáfrica tiene un sabor fuerte como la naturaleza de su gente, sabe a carne condimentada, a pimienta sobre cordero y a pollo sobre las brasas, acompañados de pasta de harina de arroz con salsas agridulces y cebollas; sobre el pesado sabor de la carne flotan esas salsas dulzonas que dan un respiro al paladar, y al lado de los platos lo mismo podemos encontrar las universales papas a la francesa que exóticos purés hechos de plátano frito o calabaza. En las calles, mujeres con coloridos pañuelos sobre...